Así fue que el árabe se convirtió en una lengua extranjera en Israel

El proyecto de ley de nacionalidad, que rebaja el árabe de un idioma oficial, excluye al árabe del dominio público y lo convierte en un arma para sembrar diferencias. El árabe se está convirtiendo en una lengua extranjera, un idioma de segundo nivel en Israel.
Sabah al-khair. Despierta y huele el café negro. No hay nada nuevo bajo el sol en una de las cláusulas más problemáticas de la ley de nacionalidad. El árabe que era considerado una lengua oficial en Israel pasa a ser una lengua con "un estatus especial". Este es sólo el punto culminante de un proceso que ha estado ocurriendo por lo menos dos décadas para excluir la lengua árabe del dominio público.
Hasta hace 20 años, las señales en el idioma árabe en las ciudades mixtas de Israel no eran raras: el alfabeto árabe estaba presente en señales y en tiendas de barrio. No todos los israelíes sabían hablar árabe, pero el idioma participaba del dominio público.
¿Y hoy? El idioma árabe está desapareciendo de las señales de las calles, el Ministerio de Educación decidió hace algún tiempo que no hay obligación de enseñar árabe como parte del plan de estudios, e incluso los servicios de contestador automático -que ofrecen ayuda en inglés y en ruso- caerán en silencio si usted les pide ayuda en árabe.
Esta no es una cuestión marginal. Este es un lenguaje que se oculta del paisaje público y se convierte en una lengua extranjera. Cuanto menos presente es el árabe, más se percibe como amenazante.
Una de las expresiones más llamativas de este proceso fue una campaña política afiliada al "centro", que incluyó enormes vallas publicitarias en todo el país mostrando a manifestantes que llevaban banderas de Palestina. El título, en árabe, decía: "Pronto seremos la mayoría". Para aquellos que no entendían el mensaje -la mayoría de los ciudadanos israelíes que no sabían leer el árabe- el anuncio incluía un número de teléfono para explicaciones.
Y así, el proceso de convertir el árabe de una lengua parcialmente asimilada en la vida cotidiana israelí a una lengua que apenas existe en el dominio público -y, eventualmente, en un arma utilizada por los redactores para sembrar el pánico entre el público- ha sido terminado.
El árabe ha sufrido un proceso de involución en Israel y es hoy un signo de primitividad, la señal que aterroriza a la persona que la ve mientras monta en el autobús, el monstruo bajo la cama del ciudadano israelí común. Así que en vez de darle un "estatus especial", la ley debería ahorrar a los ciudadanos el eufemismo y referirse al árabe como "una lengua extranjera". Esto es, de hecho, lo que le está sucediendo. El árabe se está convirtiendo en una lengua extranjera, para algunos será un refugiado en Israel.
Es momento de reflexionar. Con lo de nación-estado, del hebreo como único idioma oficial, etc, se pone objetivamente en duda el concepto de respeto a las minorías, concepto básico de las democracias.

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