Informe del Contralor del Estado: Israel emplea personal diplomático no capacitado, y así nos va

Israel emplea personal local no entrenado en funciones diplomáticas en el extranjero, perjudicando a sus relaciones exteriores, según plantea el informe presentado por el Contralor del Estado Joseph Shapira. Este informe, que abarca diversas áreas del Estado, se ocupa de la diplomacia en este pasaje.

El Contralor considera que las misiones diplomáticas están contratando a personas para tareas normalmente reservadas a los enviados, con resultados dañinos a la imagen de Israel y sus relaciones exteriores, pese a que el Ministerio de Relaciones Exteriores afirme lo contrario.
El informe de la Contraloría señala que, además de los más de 700 diplomáticos profesionales puestos en el extranjero por el Ministerio de Relaciones Exteriores y enviados de otros ministerios del gobierno en todo el mundo, las embajadas y consulados israelíes emplean a más de 3.200 empleados locales. La mayoría de son empleados de oficina o de seguridad, pero un número considerable trabajan en posiciones diplomáticas básicas, involucrados en contactos con funcionarios de las legislaturas nacionales, funcionarios del poder ejecutivo, medios de comunicación y sectores empresarial y civil. Lo hacen en violación de los procedimientos del Ministerio de Relaciones Exteriores y sin formación adecuada, escribió Shapira, agregando que la situación es el resultado de la escasez de personal del ministerio y decenas de puestos diplomáticos no cubiertos.
“Los hallazgos demuestran que la dotación de personal en los campos centrales en los que trabajan las misiones -la diplomacia, el derecho internacional, la defensa pública, la economía y el comercio- ha estado en crisis continua y que la misión ha confiado durante algún tiempo en ocupar estos puestos con empleados locales”, dice el informe.
“Los empleados locales no establecen las políticas de la misión en el lugar de trabajo. No se les da el rango de juicio profesional de los enviados, y en general no son los que proporcionan el cuadro diplomático a la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores y las directivas de la sede se transmiten directamente a los enviados”, dijo el ministerio en su respuesta a la oficina de Shapira. Sin embargo, contrariamente a lo que dice el ministerio, la Contraloría encontró numerosos casos de empleados locales que desempeñaban papeles diplomáticos sin capacitación ni supervisión.

“A partir de noviembre de 2014, un empleado israelí local en la embajada israelí en Londres fue contratado para el cargo de coordinador senior especial”, -escribió el Contralor. “En febrero de 2016, el ex embajador israelí en Londres escribió sobre el empleado local israelí que estaba ocupando el cargo en la embajada de un alto ayudante diplomático y que este puesto era uno de los más importantes y sensibles de la embajada. Incluía la responsabilidad de seguir y analizar los acontecimientos políticos británicos y los lazos de la embajada con los miembros de las dos cámaras del parlamento británico. En esta posición, el empleado también fue asistente del embajador adjunto en Londres”.
El informe de la Contraloría también reveló casos similares de empleados locales en las principales embajadas en otras capitales, entre ellas París, Bruselas y Washington, así como en las Naciones Unidas, que llevaron a cabo el trabajo de diplomáticos profesionales. “Un empleado israelí local fue contratado en la embajada de París como agregado cultural de Israel”, observó el Contralor. “En la embajada de Bruselas, tres empleados locales extranjeros realizaron independientemente trabajos de representación básica sin instrucción directa de los enviados – un empleado de la diplomacia pública informando a los periodistas, un empleado de la diplomacia pública dando discursos públicos sin supervisión; un empleado cultural haciendo las veces de agregado cultural”.
El Ministerio de Relaciones Exteriores debe reformar su práctica de contratar empleados locales en sus misiones, definiendo claros límites profesionales y administrativos para los empleos para los cuales pueden ser contratados, escribió Shapira. “Sería conveniente que el Ministerio de Relaciones Exteriores estableciera una política a largo plazo para cubrir los puestos vacantes de todos los empleados en el extranjero, incluidas las calificaciones necesarias para el desempeño de los cargos representativos básicos, el establecimiento de un proceso de contratación de candidatos y la regulación de su estatus en los países donde están sirviendo”, afirmó el Contralor.